Hemos sobre estimado el verdadero poder de los abrazos, abrazamos con frecuencia pero no con una conexión real con el otro. Hemos superado distancias y barreras tecnológicas, pero no sabemos como crear auténtica cercanía; la vida nos empuja a la competencia, la prisa y la rutina y los abrazos son cada vez más pequeños y su trayectoria es casi fugaz. Lo cierto es, que no estamos dedicando el tiempo necesario para abrazar, no estamos aprovechando el disfrute del vinculo y la cercanía con el otro, rehusándonos de manera inconsciente a los múltiples beneficios que nos brinda el abrazo. No debemos tomar ni brindar un abrazo a la ligera, queda una sensación de vacío, incomprensión, falta de empatía y un sin sabor corporal.
El abrazo es una respuesta natural ante ciertas circunstancias, un constructo cultural y social e inclusive una verdadera necesidad humana. Abrazamos como saludo y como despedida, en tiempos de triunfo y celebración así como en tiempos de pena y aflicción. Incluso es la forma oficial como desde pequeños solucionamos nuestras diferencias. Aprendimos que el abrazo, es la primer manifestación de amor que todos los seres humanos sentimos; pero este va mucho allá del simple hecho de mostrar cariño o afecto. Un abrazo sincero y cálido cuenta con el poder necesario para mejorar nuestro estado de ánimo. La cercanía corporal con el otro nos permite una sensación de seguridad, confianza y protección, además de producir un resultado recíproco.
Existen variedad de abrazos en intensidad, intencionalidad y frecuencia, abrazos para el cuerpo y abrazos para el alma. En tiempos de adversidad la acción de abrazar es un proceso sanador, que brinda alivio y consuelo. Un abrazo solidario no resuelve el conflicto o el motivo de nuestra tristeza, pero aliviana la carga.
Números estudios científicos demuestran que el abrazo posee incluso implicaciones reales en el mejoramiento de nuestro bienestar:
- Reduce el nivel de estrés y ansiedad
- Mejora la presión arterial
- Fortalece el sistema inmunológico
- Beneficia el sistema cardio vascular
- Reduce el riesgo de padecer demencia
- Mejora la autoestima
- Promueve mejores y duraderas relaciones personales
- Genera felicidad
- Aumenta el estado de paz y armonía
- Demora el envejicimiento
¿Qué tan dispuestos estamos a recibir o brindar abrazos?
El acto de abrazar puede comunicar más amor en 5 segundos, que la palabra en 5 minutos.
Lo único que se necesita es sentir el amor y demostrarlo.
¡Déjate Abrazar!
Abraza a tu pareja, familia, compañeros, amigos, conocidos, pero sobre todo:
ABRAZA LA VIDA.
“Quiero un mundo donde las personas sean respetadas por la facilidad y calidez con que se funden y no por la fortaleza de sus murallas"
Kathleen Keating
Un abrazo cambia todo…

Licda. Kimberly Vargas Morera
Directora Creciendo a través del duelo

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